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	<title>My CMS &#187; gin tonic hombres</title>
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		<title>Hombres que beben Gin-Tonic</title>
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		<pubDate>Mon, 06 Oct 2014 19:52:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Carlos Dianez]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[CURIOSIDADES]]></category>
		<category><![CDATA[gin tonic hombres]]></category>
		<category><![CDATA[Hombres Gin-tonic]]></category>

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		<description><![CDATA[(Viene de aquí) Como si de un sacrílego o ateo rito se tratase, beberse, o aún más, servirse un Gin-tónic es, para el hombre, quizá el último ejercicio de libertad y autoproclamación de masculinidad permitidas a éste por la sociedad. El hombre ante su Gin-tonic lamenta no vestir sombrero para, elegantemente, retirarlo de la cabeza en desuso [&#8230;]]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">(Viene de <a href="http://gintonicpack.com/blog/mujeres-que-beben-gin-tonic/" target="_blank">aquí</a>)</p>
<p style="text-align: justify;">Como si de un <strong>sacrílego o ateo rito</strong> se tratase, beberse, o aún más, servirse un Gin-tónic es, para el hombre, quizá <strong>el último ejercicio de libertad y autoproclamación de masculinidad permitidas a éste por la sociedad.</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><span id="more-1623"></span></p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://gintonicpack.com/blog/wp-content/uploads/2014/10/Two-men-drinking-at-a-Dub-008.jpg"><img class="alignnone  wp-image-1646" src="http://gintonicpack.com/blog/wp-content/uploads/2014/10/Two-men-drinking-at-a-Dub-008-300x180.jpg" alt="Two men drinking at a Dublin bar" width="345" height="207" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">El hombre ante su Gin-tonic lamenta no vestir sombrero para, elegantemente, retirarlo de la cabeza en desuso sobre la que reposa. Secretamente, a su Gin-tónic, el hombre confiesa en susurros amar a la mujer que tantos problemas le origina, esa de la que despotrica en voz alta. <strong>El hombre ante su Gin-tónic pierde su nombre de pila y gana un apellido compuesto</strong>, esa cana adquiere experiencia&#8230; Se pasa del pantalón corto al de pernera larga, de la camisa abierta a la corbata y de la sombra en el bigote al rastro del suave y dulce pinchazo en los labios de la amada.  Sobre los hombres que beben Gin-tónic más allá de modas puntuales y fútiles, <strong>siempre atisbo a ver una pequeña victoria ante la vida y una heroica derrota dignamente soportada.</strong></p>
<p style="text-align: justify;"><strong><img class="alignnone wp-image-1651 size-large" src="http://gintonicpack.com/blog/wp-content/uploads/2014/10/drink0001-1024x675.jpg" alt="drink0001" width="474" height="312" /></strong></p>
<p style="text-align: justify;">Hay en los hombres que beben Gin-tónic un silencio en la mirada, un poso de la perpetua persecución de una libertad siempre esquiva en su totalidad, un viejo y sosegado hábito convertido en sagrado rito, un solitario mal trago lanzado al fondo de la copa en una botella de cristal, <strong>un mar inmenso y salado y un viejo que, como el de Hemingway, busca al pez que le arrastrará al fondo del océano</strong>. Hay en los hombres que beben Gin-tónic la sensibilidad de la mujer a la que veneran, el ejercicio onanístico de la belleza, un puro y casto a la par que sucio ejercicio del placer por el placer; una nostalgia de madrugada, un rastro de fría luna en las yemas que juguetean en el vaso, <strong>un tacto al metálico Jazz que escupen los frágiles dedos a las llaves del saxo alto</strong>&#8230; Hay en los hombres que beben Gin-tónic el desafío socarrón del joven <strong>Brad Pitt en <em>Thelma y Louis</em>,</strong> la inglesa elegancia de un <strong>Michael Caine</strong> tecleando sus intrigas en <a href="http://www.youtube.com/watch?v=MEh96jo8YII" target="_blank"><em>El americano impasible</em></a>, el alucinado deseo de mandarlo todo al traste y ser un Rockstar gonzo al más puro estilo Hunter S. Thompson. Los hombres que beben Gin-tónic coleccionan pasaportes como <strong>Leonardo Di Caprio en <em>Infiltrados</em></strong>, amontonan identidades tan falsas como fragmentadamente verdaderas, portan sobre sus hombros cansados la misión de salvar su planeta como <a href="http://www.labutaca.net/films/44/childrenofmen.htm" target="_blank">Clive Owen en </a><em><a href="http://www.labutaca.net/films/44/childrenofmen.htm" target="_blank">Hijos de los hombres.</a> </em>Los hombres que beben Gin-tónic sufren el castigo de vivir sin barricadas, la victoria de masticar un motivo para acudir a su cita, de dejar correr en calma el reloj en círculos mientras saborean su trago destilado en una ciudad que bulle, hierve, huye y devora.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://gintonicpack.com/blog/wp-content/uploads/2014/10/Infiltrados_-_The_Departed_-_tt0407887_-_es.jpg"><img class="alignleft wp-image-1648 " src="http://gintonicpack.com/blog/wp-content/uploads/2014/10/Infiltrados_-_The_Departed_-_tt0407887_-_es-213x300.jpg" alt="Infiltrados_-_The_Departed_-_tt0407887_-_es" width="236" height="332" /></a>Los he visto beber con traje y hablar con versos en pañales entre trago y trago, entre sorbo y sorbo; soplar con la sabiduría del alquimista; pronunciar su nombre con respeto. Los he visto <strong>desarmarse al entrar en la cantina y echar Ginebra sobre la herida</strong>, sin <a href="http://content7.flixster.com/photo/95/68/10/9568101_ori.jpg" target="_blank">Stella Stevens</a> que acompañase al estilo <em><a href="http://www.filmaffinity.com/es/film416249.html" target="_blank">La balada de Cable Hogue.</a> </em>Y es que beber Gin-tónic para un hombre es, a la vez, <strong>tan serio como el trabajo y tan nimio como enamorarse</strong>. Acudimos al Barman que todo hombre tiene en su interior con la inocencia y el ansia de conocimiento del primero de la clase, dando rienda suelta al empollón de gafas gruesas que anhela la época de exámenes.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://gintonicpack.com/blog/wp-content/uploads/2014/10/easy_rider.jpg"><img class="alignnone size-medium wp-image-1650" src="http://gintonicpack.com/blog/wp-content/uploads/2014/10/easy_rider-300x168.jpg" alt="easy_rider" width="300" height="168" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">El hombre que bebe Gin-tónics fuma, impreca, insulta, tose y ríe sonoramente mientras sube y baja su copa de balón ante la expectante y callada nueva camada de <strong>#GinLovers</strong> que sudan en el gimnasio las frustraciones de la oficina, que cuidan su barba con el amor y dedicación de <strong>Steve McQueen a su coche de carreras en <em>Las 24 horas de Le Mans</em></strong>; ante la generación que memoriza los botánicos de su Gin-tónic como otrora hiciera con la tabla química de los elementos. El hombre que bebe Gin-tónic <strong>surca las salvajes carreteras y autovías en una última y desesperada huida hacia la libertad cual  Peter Fonda en su chopper en </strong><em><strong>Easy Rider.</strong> </em></p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://gintonicpack.com/blog/wp-content/uploads/2014/10/wallpaper-di-steve-mcqueen-62173_650.jpg"><img class="alignnone wp-image-1647 size-full" src="http://gintonicpack.com/blog/wp-content/uploads/2014/10/wallpaper-di-steve-mcqueen-62173_650.jpg" alt="wallpaper-di-steve-mcqueen-62173_650" width="650" height="408" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">Hay en los hombres que beben Gin-tónic la curiosidad hacia el <strong>abismo que finalmente arrastró a Roberto Bolaño,</strong> el ansia de bordearlo de <strong>Vila-Matas</strong>, el masculino desprecio de <strong>R. Carver</strong> y <strong>Humphrey Bogart</strong> hacia todo lo que va más allá de la bebida, el lirismo de <a href="http://www.youtube.com/watch?v=M4BXfG0K2uc" target="_blank">Rajmáninov</a> en sus dedos, el descaro del Falla, la luz de Sorolla&#8230; Hay en los hombres que beben Gin-tónic amistades de barra más fuertes que afectos desde la infancia, amigos de apellido inglés a menudo exóticos que piden poco o nada (<a href="http://www.gintonicpack.com/7-ginebras-premium" target="_blank">Seagram´s, Haswell, Leopold´s o Finsbury</a>)&#8230; hay, en definitiva, en los hombres que beben Gin-tónic <strong>un verso suelto, una flor en la solapa, una añeja costumbre a la que tratar con responsabilidad</strong>, un pensamiento macerado con calma en la copa, una esperanza secreta.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="http://gintonicpack.com/blog/wp-content/uploads/2014/10/hunterst.jpg"><img class="alignnone wp-image-1649 size-large" src="http://gintonicpack.com/blog/wp-content/uploads/2014/10/hunterst-1024x990.jpg" alt="hunterst" width="474" height="458" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">
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